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¿Qué puedo hacer para combatirlo?

Muy bien, ha llegado el momento de ponernos manos a la obra. Si hace algún tiempo que padeces enrojecimiento facial, seguro que ya conocerás los distintos métodos probados para controlar este trastorno, es decir, conocer y evitar sus "factores desencadenantes". Por ejemplo, debes evitar ciertos alimentos y bebidas, reducir el uso de cosméticos o prevenir la exposición al sol

¿Cuáles son los factores desencadenantes más frecuentes? Selecciona los diferentes iconos que se muestran a continuación para obtener más información sobre un factor desencadenante en concreto y consejos útiles sobre cómo controlarlo

Consejo

Exposición solar

Suele ser el desencadenante facial más frecuente.

Consejo

Temperatura y condiciones climáticas

Sentarse junto al fuego de la chimenea o disfrutar de un baño caliente suena muy bien, pero los entornos demasiado calientes pueden aumentar el flujo sanguíneo y, en consecuencia, el rubor facial.

Consejo

Alimentación

Determinados alimentos pueden desencadenar brotes de enrojecimiento facial, los más destacados son:

  • Comidas picantes
  • Comidas calientes pesadas
  • Productos lácteos como el yogur y el chocolate
  • Ciertos zumos de cítricos
  • Alimentos con un alto contenido en histamina, como los quesos, la berenjena, las espinacas, el vinagre y la salsa de soja

Consejo

Bebidas

La creencia de que el enrojecimiento facial está causado por el consumo excesivo de alcohol es falsa, aunque las bebidas alcohólicas y calientes pueden desencadenar este trastorno.

Consejo

Productos cosméticos

Las pieles propensas a la rosácea suelen ser sensibles, por lo que se recomienda el uso limitado de productos que contengan alcohol o perfumes. Asimismo, se recomienda evitar el uso de bases de maquillaje densas que requieran frotar la piel enérgicamente para retirarlas.

Consejo

Ejercicio físico

Aunque sabemos que el ejercicio físico es esencial para llevar una vida saludable, el ejercicio intenso puede producir un sobrecalentamiento, que puede dar lugar a un brote.

Consejo

Factores emocionales

El simple hecho de tener que lidiar con los signos visibles del enrojecimiento facial puede aumentar el rubor. 

Consejo

Trastornos médicos

La menopausia, la tos crónica y la hipertensión pueden desencadenar el enrojecimiento facial.

En definitiva, los factores desencadenantes son una pieza clave del rompecabezas que representa el enrojecimiento facial. Conocerlos adecuadamente es uno de los primeros pasos que te ayudarán a dejar de pensar en el ENROJECIMIENTO y volver a ser TÚ MISMA. 

Si has estado investigando por tu cuenta en Internet, es probable que hayas encontrado otras muchas sugerencias para combatir tu enfermedad. ¡Cuidado! No todo lo que leas o escuches tiene una base científica ni puede considerarse cierto

Además, controlar los factores desencadenantes no es la única forma de tratar el enrojecimiento facial. Gracias a los recientes avances de la ciencia, tu médico o dermatólogo puede ofrecerte tratamientos nuevos y efectivos que pueden ser aptos para ti.

Si el intento de controlar los factores desencadenantes te ha generado frustración e insatisfacción, debes saber que no estás sola. Para muchas personas con enrojecimiento facial, este enfoque terapéutico es “paliativo” y en muchas ocasiones resulta insuficiente. 

¡No te rindas! Hay otras opciones que debes considerar:

Medicación

Algunos medicamentos pueden tratar el enrojecimiento masivo y el rubor. Obviamente, este tipo de tratamientos deben consultarse detenidamente con un dermatólogo. Haz clic aquí para obtener más información sobre por qué y cómo deberías hablar con tu médico.

Terapia con láser/luz

En ocasiones, el uso de terapias con láser o luz pulsada intensa puede reducir los vasos sanguíneos visibles y el enrojecimiento de fondo grave. Debes saber que estas sesiones pueden ser caras y normalmente se requieren varias repeticiones (con retoques regulares) para obtener un resultado satisfactorio.